Pago del IBI por el arrendatario

El artículo 20.1 de la Ley de arrendamientos urbanos posibilita que arrendador y  arrendatario pacten por escrito que éste deba hacerse cargo del pago de los tributos que graven la vivienda alquilada.  Si no hay pacto expreso y escrito el arrendatario no tiene la obligación de pagar dichos tributos.

Para la repercusión del IBI, impuesto de bienes inmuebles, se siguen las siguientes normas (aunque arrendador y arrendatario pueden pactar lo que tengan por conveniente, dentro de la legalidad):

1. El arrendador debe notificar  al arrendatario la repercusión (obligación de pago) del IBI.

2. En los contratos nacidos o extinguidos dentro del año, la carga impositiva debe dividirse en proporción al tiempo de duración del contrato.

3. No es preciso que la repercusión se fraccione mensualmente. Puede pactarse la manera de repercutir el IBI (anualidad, mensualmente, por trimestres).

4. Basta con la notificación del importe del IBI o con la copia del aviso que la Administración haga al propietario de la vivienda para que éste pueda exigir el pago al arrendatario. Es irrelevante que el propietario lo haya pagado o no.

5. El arrendador sólo puede exigir al arrendatario la cuota tributaria del IBI, no los recargos, intereses y sanciones. Sobre esto no cabe pacto en contrario.

El pacto entre arrendador y arrendatario para el pago de los tributos no vincula a la Administración. Frente a la misma, el propietario es el único responsable (sujeto pasivo) y, por tanto, el único obligado al pago.  Ello se deduce del último inciso del párrafo cuarto del artículo  20.1.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha establecido -por todas sentencia de 7 de noviembre de 2008- que el impago del Impuesto de Bienes Inmuebles, como concepto asimilado a la renta, es decir, de pago obligado para el arrendatario, permite declarar la resolución del contrato de arrendamiento  con el consiguiente desahucio.

La tasa municipal de recogida de basuras puede ser repercutida al arrendatario si se pacta en el contrato, bastando que se haga constar que el arrendatario se hará cargo de “los tributos”, en general. Su impago comporta la resolución del contrato y el desahucio del inquilino porque, como el IBI, es un concepto asimilado a la renta (sentencia de la Audiencia Provinicial de Alicante, Sec. 5.ª, 284/2010, de 15 de julio).

Enero de 2013.

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Acerca de Josep Térmens

Abogado especializado en el asesoramiento y la defensa técnica de particulares en alquileres, arrendamientos urbanos, comunidades de vecinos y compraventa de inmuebles. Barcelona.
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